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Textos antiprohibicionistas

Propuesta de Bizitzeko

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Plataforma para la liberalización de las drogas

  1. La actual división entre drogas legales y drogas ilegales no responde a ningún planteamiento científico, sino a un proceso histórico donde la tradición puritana de los EE. UU. ha impuesto a todo el mundo su visión maniquea de las sustancias psicoactivas.

    Camello Bizitzeko
    Camello Bizitzeko
  2. No estamos ni a favor ni en contra del consumo de drogas, sean legales o ilegales, es una decisión personal. Pensamos que el disponer de nuestro propio cuerpo, nuestra salud y nuestro bienestar cotidiano es un derecho incuestionable. Al mismo tiempo, creemos que cada persona debe ser responsable de sus actos y asumir las consecuencias de los mismos.

  3. El consumo de drogas es una conducta privada y como tal debe ser contemplada. Ni el estamento médico ni ningún otro colectivo tienen derecho a restringir su consumo. Defendemos la automedicación como un derecho y estamos en contra del monopolio médico-sanitario en la administración y el uso de las drogas.

    Bizitzeko
    Bizitzeko
  4. Consideramos que las sustancias ilícitas deberían estar reguladas como lo están las legales (composición, fecha de caducidad, dosis, edad mínima, etcétera). La única regulación a la que deberían estar sometidas las drogas ilegales sería aquella destinada a evitar daños a terceros, como por ejemplo, conducir o realizar trabajos peligrosos bajo sus efectos.

  5. La mayoría de los problemas supuestamente generados por las drogas ilegales son causados por la Prohibición. Muchos problemas de salud derivan de las adulteraciones y de la ignorancia sobre la composición de las dosis. Los problemas relativos a las mafias, a la delincuencia y a la marginación social son también producto de esta ilegalidad.

  6. En la medida que es legítimo el consumo de cualquier droga, todas las prácticas implicadas en él nos parecen también legítimas: el cultivo, el transporte, la elaboración, la venta, etcétera. No se puede estar a favor de la libertad de prensa y detener a quienes escriben, publican o venden los periódicos que no nos gustan.

  7. Pensamos que todas las actividades ligadas a la lucha contra el tráfico de drogas no hacen sino reforzar la política prohibicionista:

    • La actuación policial, que aplica con arbitrariedad la ley y fomenta el control social. Las cárceles están llenas de personas relacionadas con la venta/consumo de drogas ilegales. Un tercio de las personas presas en Euskadi lo están por tráfico de drogas.

    • Las patrullas ciudadanas, que no responden legalmente ante nadie y que actúan de forma brutal, racista, autoritaria e hipócrita (poteos antidroga).

    • Las actuaciones como acusación particular, que refuerzan la idea de que hay drogas buenas, las legales, y drogas malas, las ilegales, puesto que actúan de forma diferente según se trate de Tabacalera o el cártel de Medellín.

    • Las organizaciones armadas como ETA, que con su discurso político y sus atentados, hacen suyos los planteamientos prohibicionistas, criminalizando a quienes venden drogas ilegales y legitimando la represión del Estado.

    Bizitzeko
    Bizitzeko
  8. Por último, pensamos que no hay una tercera vía entre la Prohibición y la legalización de todas las drogas. La única forma de acabar con los problemas generados por la ilegalidad es la despenalización. Defendemos, además, cualquier avance que se dé en el terreno de la reducción de daños y en el respeto a los derechos de los consumidores, tales como la legalización del cannabis, las salas de inyección, la administración de heroína, los controles de calidad de las sustancias, etcétera.

    Bizitzeko
    Bizitzeko
Bizitzeko, .