Algunas personas vinculan el consumo de drogas en la Comunidad Valenciana a la denominada Ruta destroy, más conocida como Ruta del bakalao. Aquellas que presumen de una mayor perspectiva histórica relacionan sus precedentes con el tardohippismo que se desarrolló en España durante los últimos años del franquismo y la transición democrática. Sin embargo, los antecedentes de su empleo se remontan a las primeras décadas del siglo XX, concretamente al período comprendido entre la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y la guerra civil española (1936-1939), momento en que las drogas consideradas eufóricas y, por tanto, ilegales quedaron definitivamente incorporadas en la cultura popular valenciana.Reseñas en medios
La criminalización pública del consumo de drogas fue un proceso que se desarrolló en el siglo XX con la colaboración necesaria de los medios de comunicación. El libro constata la aceptación social y difusión sin cortapisas del consumo de droga en todos los países y estratos sociales a primeros del siglo XX hasta su prohibición en la actualidad. La obra es un estudio profundo que hace hincapié en España. Va acompañada de un aparato de notas y bibliografía profuso y de unas 80 imágenes, algunas de ellas novedosas.Reseñas en medios
Urdida desde hace casi dos siglos, la teoría del envenenamiento opiáceo de la población con fines políticos ha ido saltando de un lado al otro del tablero sociocultural a lo largo de la historia. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, con la creación del nuevo orden global y la asunción del prohibicionismo como asentado modelo de conducta en los estados modernos, su articulación se reconfiguró en el crisol holístico de la contracultura, propalándose a partir de entonces en el formato puramente conspiracional: «Sistema vs. ciudadano».
Disfrazada de vieja incógnita en círculos amplios de la sociedad, creída como verdad irrefutable en otros, su influencia, lejos de desintegrarse en la era de la información, gravita aún hoy desde la ambigua nevera del subconsciente colectivo.
Juan Carlos Usó, autor especializado en la influencia histórica de las sustancias estupefacientes —con libros como Drogas y cultura de masas, Spanish trip o Píldoras de realidad—, ejercita en este nuevo volumen su conocido músculo de historiador buceando entre centenares de fuentes primarias y desarrollando un certero catálogo de argumentos que deja en manos del lector y su sentido común el desguazado final del mito de la heroína como arma de Estado.Reseñas en medios
Estas píldoras de realidad que Juan Carlos Usó ha elaborado con su probado rigor y dedicación, en diferentes momentos y para distintas publicaciones, son una recopilación de artículos que permiten acercar al lector a los variados y peculiares temas que vienen resultando de interés para el autor.
Las píldoras están agrupadas en tres apartados: Incursiones biográficas, Vehículos de ebriedad, prohibiciones y delirios colectivos, y Tutti frutti. A través de estas páginas podemos descubrir a personajes aventureros como el barón de König o Alejandro Vallejo-Nájera y conocer el paso por la España de mitad del siglo XX de Timothy Leary. Podemos rastrear con el autor las paradójicas, a veces, razones de la prohibición, indagar sobre el uso del cannabis en el Protectorado español de Marruecos, reflexionar sobre paraísos artificiales, psiconautas y viajes interiores. Podemos averiguar el origen de la palabra ‘camello’ en el entorno de las drogas y darle unas vueltas al contenido de tanta ilusión que por todas partes de reivindica.
Si el lector acepta estas píldoras, con seguridad sentirá los efectos de los matices, los datos referencias, reflexiones y otras impresiones que conlleva esta lectura.Reseñas en medios
En esta obra, el autor del celebrado libro Drogas y cultura de masas (España 1855-1995) realiza un completo recorrido a través de la psiquedelia en el Estado español, valiéndose de una gran cantidad de fuentes primarias que abarcan más de seis décadas.
Partiendo de noticias fechadas en los años 30, el autor lleva a cabo un esbozo histórico del uso clínico de LSD por terapeutas españoles (especialmente en los años 40 y 50) y aborda, con profusión de detalles, el origen y desarrollo de un movimiento que llenó con los colores del arco iris el tono gris de una sociedad aletargada por el franquismo, mientras va examinando los diversos aspectos sociales y culturales en los que ha influido la experiencia psiquedélica.
Una curiosa y abundante selección de imágenes en color ilustran esta apasionada —aunque honesta y minuciosa— exploración, que combina la investigación más esmerada, con una festiva celebración de un fenómeno tremendamente singular, cuyos ecos no sólo perduran, sino que parecen haber tomado un renovado y genuino impulso en puertas del nuevo milenio.Reseñas en medios
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Sería un error por parte del lector permitir que la militancia, antiprohibicionista, de Usó empañara lo más mínimo la ingente, e impagable, labor de este joven investigador para dar algo de luz a la historia de las drogas en nuestro país. Lamentablemente, la cortedad de miras de algunos pueden desembocar en que se obvien las joyitas en que convierte Usó sus muy ambiciosas y bien resueltas investigaciones. Y aunque es triste que así sea por las consecuencias sociales que acarrea, afortunadamente Usó goza de lectores con más ansias de ilustración que de poder.
En este su segundo libro —el primero, Drogas y cultura de masas (España 1855-1995) es ya un clásico sobre la historia de las drogas en nuestro país— Usó a rendida cuenta de cómo transcurre la recepción de la cultura psiquedélica en nuestro país, que coincidió cronológicamente con el tardofranquismo y la posterior transición democrática, hechos ambos que caracterizan nuestra singular etapa contracultural. Un poco más allá del inicio, el libro contextualiza a nivel internacional los orígenes de lo que venimos a llamar psiquedelia, y hacia el final evalúa la salud de la que goza, parece que cada vez mayor, la familia psiquedélica en nuestro país. Y en medio un aluvión de datos ordenados y documentados rigurosamente —bebiendo siempre en primeras fuentes, algo a lo que el historiador que se precie debe rendir tributo—, que arrojan verdadera luz sobre el ámbito investigado. A destacar la labor de reconstrucción de la investigación sobre los posibles usos terapéuticos de estas sustancias en nuestro país, que no deja de sorprender por olvidada. Impecable y muy honesto trabajo.
— Fernando Cruz, en Interzona, n.º 2, invierno de 2002, p. 85.
Portada de «Drogas y cultura de masas (España 1855-1995)»
Madrid, Taurus, 1996
Prólogo de Antonio Escohotado.
El libro trata de hacer la historia de las drogas en nuestro país, siguiendo una metodología rigurosa a partir de fuentes primarias, y también quiere desmitificar ese complejo grupo de fenómenos interrelacionados que genéricamente se denomina «el problema de las drogas».
Nos hallamos ante un apasionante trabajo de descripción e investigación, que intenta situar en su justo término las raíces sociales de dicho «problema». Una importante contribución a la reflexión y al debate —político, jurídico, ético, terapéutico y económico— abierto sobre las drogas.Reseñas en medios
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Una concienzuda y sistemática investigación, que se ha prolongado durante más de seis años, acredita esta obra de Juan Carlos Usó como la “más completa y fiable jamás escrita sobre la historia farmacológica de este país”, en palabras de Antonio Escohotado, quien prologa el libro aconsejando fehacientemente su lectura. Esta recomendación no obedece al rol de prologuista, ni a una operación de marketing, sino que responde a la convicción motivada por un trabajo desarrollado escrupulosamente y orientado por “la claridad moral de quien no quiere ser despojado de la propia experiencia, la responsabilidad y la información veraz”.
— Enrique Galán Santamaría, en ABC Cultural, n.º 254, 13 de septiembre de 1996, p. 19.
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El libro de este historiador y sociólogo se presenta como una minuciosa crónica que describe la génesis y desarrollo del llamado «problema de drogas» en el marco del Estado español entre 1855 y 1995. Pero más allá de los hechos, expuestos con profusión de detalles y pormenores, el autor realiza un amplio estudio de carácter sociológico sobre el significado del empleo de drogas en nuestro ámbito cultural más inmediato. Siguiendo una metodología rigurosa, a partir de una minuciosa y abrumadora recopilación de fuentes primarias (legislativas, políticas, médicas, judiciales, literarias, gráficas, policiales, periodísticas, etcétera) Juan Carlos Usó articula un trabajo en el que aborda y contextualiza la transformación operada en la imagen del usuario de psicofármacos, así como la evolución de la respuesta social al consumo de drogas durante ese casi siglo y medio de historia que abarca, lo que coloca a esta obra “en la posición indiscutible de manual de consulta obligada sobre el tema”.
— Víctor Méndez Baiges, en El Viejo Topo, n.º 102, diciembre de 1996, p. 79.
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En apenas unas décadas, las drogas han perdido su condición de fármacos para ser percibidas como símbolos del Mal. Se ha configurado así un elemento clave para la administración del miedo social, y un control farmacológico permanente, que augura la implantación de un Estado tutelar, caracterizado por la necesidad de asistir al ciudadano a la fuerza, de protegerle de sí mismo, y en cuya virtud la salud pública se valora como un patrimonio común que debe no sólo garantizarse sino imponerse, prescindiendo incluso de la aquiescencia del individuo. No es de extrañar, pues, que actualmente, ante los dramas personales y las cifras que se manejan en torno al tráfico y consumo, el denominado «problema de drogas» configure una de las mayores fuentes de preocupación social.
Pero sucede que la memoria colectiva de lo contemporáneo resulta muy superficial y, a menudo, la gestación y orden de los acontecimientos se desdibuja. En este sentido, el trabajo de Juan Carlos Usó, rehuyendo toda la sarta de embustes, manipulaciones y sensacionalismos con que suele ser tratado el tema, resulta un libro imprescindible para que aquellas personas interesadas en despejar prejuicios puedan acceder, más allá de mitos y tópicos recurrentes, a una historia crítica de las drogas en España meticulosamente documentada, que está “llamada a constituirse en verdadero clásico sobre la materia”.
— Miguel Ángel Velasco, en Archipiélago, n.º 31, invierno de 1997, pp. 125-126.
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Por eso, según Fernando Savater, “quien quiera interesarse en el devenir cultural de las drogas prohibidas en España desde mediados del siglo pasado hasta nuestros días cuenta ahora con un documento excepcional, el ensayo de Juan Carlos Usó Drogas y cultura de masas (Taurus). Aprenderá mucho sobre los desvaríos hipócritas del paternalismo y lo rentable que resulta a ciertos inquisidores el convertir los vicios de unos cuantos en problema social de todos”.
— El País Semanal, n.º 1.043, 22 de septiembre de 1996, p. 12.