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Entrevistas como entrevistado

Entrevista a Juan Carlos Usó en Yerba 100

Foto de Juan Carlos Usó

Sociólogo, historiador y responsable de Mundo Antiprohibicionista

por BlueBea

Juan Carlos Usó es uno de los nombres propios que han marcado la reciente historia del activismo antiprohibicionista ibérico. Historiador y sociólogo, es autor de los libros Drogas y cultura de masas y Spanish trip, la aventura psiquedélica en España fruto de sus vastas investigaciones en los archivos históricos y hemerotecas.

Su web Mundo Antiprohibicionista es un referente para todo aquel interesado en la larga historia de la prohibición sobre las drogas, con multitud de textos y enlaces de interés. Es un placer para Yerba poder charlar un poco con este ilustre personaje, del cual, a título personal, servidora tiene la suerte de poder conocer y certificar su gran calidad humana. Gracias, Juan Carlos…

Yerba: Contando años Yerba celebra sus primeros 100 números, el movimiento activista ibérico supera tres lustros completamente afianzado, y el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) va a cumplir unas vergonzosas bodas de plata, las del fracaso… Para empezar y, a grandes rasgos, ¿podrías señalar algún cambio importante en el panorama, respecto a ambas partes, durante estas últimas décadas?

Yerba 100
Yerba 100

Usó: A mi juicio, en la política del PNSD no se han producido cambios desde su fundación en 1985. Lógicamente, su talante varía un poco dependiendo del partido gobernante. A nivel funcional, lo único destacable es que con el paso del tiempo ha transigido e incluso financiado algunas iniciativas orientadas a la reducción de riesgos y daños. Por lo que respecta al movimiento antiprohibicionista, puede decirse que ha superado con éxito lo que nuestro común amigo, recientemente fallecido, Gaspar Fraga denominaba “etapa panfletaria” y también una época en que la prácticamente todo el peso recaía en ciertas personalidades: Antonio Escohotado, Fernando Savater, Francisco Ayala, etc. El discurso antiprohibicionista ha calado hondo en muchos sectores de la sociedad española, ha surgido un tejido asociativo, se han multiplicado los actos reivindicativos y las publicaciones de signo antiprohibicionista, han aparecido empresas —smart shops, grow shops, etc.— específicamente relacionadas con este fenómeno…

Yerba: Da la sensación, y las cifras de los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que publicas en Mundo Antiprohibicionista lo confirman, que la percepción social del manido “problema de las drogas” ha caído tan en el olvido, que aumenta la sensación de luchar contra molinos. ¿Es posible que la confirmación de que dicho problema es cuestión mediática más que real, en vez de ayudar al activismo anti prohibicionista, dificulte centrar el objetivo de la lucha? ¿Qué pasos crees que debería dar el movimiento para conseguir llevar a las leyes la normalización que, de facto, se ha culminado con la proliferación de los clubs de distribución para consumidores?

Usó: Si decimos que el denominado “problema de las drogas” es más una cuestión mediática que social, no es sólo porque efectivamente ha desaparecido como tal en los barómetros mensuales del CIS, sino porque de los dos sondeos que realiza el CIS —el que responde a la percepción objetiva y el que refleja la repercusión real— los medios de comunicación sólo amplifican los resultados del primero, mientras que suelen silenciar los resultados del segundo. Es decir, entre marzo de 1998 y marzo de 2002, cuando el “problema de las drogas” todavía ocupaba el 3er lugar en el barómetro de percepción objetiva, siendo mencionado como tal por casi un 30 % de los encuestados, ya figuraba entre el puesto 10º y 12º en el barómetro de repercusión real, siendo mencionado por apenas un 10 % de los encuestados. Lo que sucede ahora es clamoroso. Actualmente, en el barómetro de percepción objetiva puede ocupar perfectamente el puesto 19º y en el de repercusión real el 24º. Y el porcentaje que lo menciona se mueve entre un 0,1 % y un 2,5 % de los encuestados. Como dato significativo, en el barómetro de repercusión real de mayo de 2009 no llegó a mencionar las drogas como problema ni una sola de las personas encuestadas… ¿Dónde está el problema? ¿Por qué seguimos hablando de “problema”?

Pero, volviendo a tu pregunta, es posible que la proliferación de los denominados clubs de distribución para consumidores sea un síntoma de normalidad, que su existencia responda a una normalización de hecho y ya no quede mucho más por hacer. Parece que la puesta en marcha de estos clubs ha pasado desapercibida a los medios de comunicación más sensacionalistas, pero no creo que su futuro esté del todo garantizado. Además, la ley Corcuera sigue vigente y en muchos casos aplicándose con rigor… Otra cosa es que la inmensa mayoría de los usuarios de drogas de este país hayan acabado aceptando las multas como una especie de impuesto indirecto que gravita sobre el producto deseado.

Yerba: ¿Te refieres a que un Interviú cualquiera monte un pollo con los clubs de distribución —parecido al que se formó con éxtasis en el famoso polideportivo malagueño, por poner un ejemplo— y ponga al movimiento contra las cuerdas? Resulta una observación muy interesante, ya que eso sería la prueba de fuego para los clubs, y el activismo debería empezar a preparase ante una eventual “salida del tiesto” de uno de estos medios.

Usó: No estaría de más…

Yerba: Es muy triste decir que la normalización pende de un medio sensacionalista.

Usó: La influencia de los medios de comunicación, nos guste o no, resulta decisiva para la normalización del cannabis y cualquier otro aspecto de nuestra vida… No vamos a ponernos a descubrir ahora el alcance de su poder…

Yerba: ¿Ves alguna posibilidad de los Mass Media corrijan su actitud desleal en cuanto al tema de las drogas? ¿Desde cuándo existe esa especie de pacto para avivar la percepción social de peligrosidad? ¿Sigue siendo la Red la única forma —después de discriminar, por supuesto— de encontrar información independiente sobre el tema?

Usó: Ufff!!! Vayamos por partes. El posicionamiento de la inmensa mayoría de los medios de comunicación con respecto a las drogas ha sido más o menos el mismo desde el año 1915, cuando un periodista llamado Mateo Santos protagonizó en Barcelona la primera campaña de prensa contra las drogas registrada en España. Lo curioso es que el periódico que publicó estos artículos era un diario radical que se llamaba Germinal. Dos años más tarde hubo otra campaña de prensa similar en El Diluvio, un diario republicano, también de Barcelona. Y en 1921 hubo una tercera campaña de prensa en el diario Las Provincias, de Valencia, que como sabes tenía y tiene un perfil totalmente distinto a los dos anteriores. Los medios en general y la prensa de masas en particular tradicionalmente se han posicionado entre el escándalo y la condena, sin eludir el sensacionalismo. Otra cosa es que con esa actitud en más de una ocasión hayan acabado favoreciendo y estimulando indirectamente aquello que de puertas a fuera pretenden combatir. Digamos que las drogas venden y los medios de comunicación lo han sabido desde siempre y que saben explotar el tema… Aparte de esto, es cierto, en diciembre de 2005 la práctica totalidad de los medios de comunicación españoles se adhirieron a una iniciativa impulsada por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) y se conjuraron en presencia de la Reina de España con la firma de un manifiesto al que dio lectura Lorenzo Milá en estos términos:

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Los medios de comunicación social manifiestan su preocupación por los consumos de drogas en la sociedad española y por sus posibles consecuencias en la esfera personal, familiar y comunitaria, máxime en unos momentos en que nuevas sustancias y nuevos patrones de consumo disminuyen la percepción de los riesgos y reducen la alarma social.

Consideran adecuado prestar una especial atención a las informaciones relativas a los consumos de drogas, a sus circunstancias asociadas y a sus posibles consecuencias.

Declaran, sin perjuicio del riguroso cumplimiento de las responsabilidades informativas que les son propias y de sus compromisos con el público, la necesidad de promover una información crítica que contribuya a la construcción de una opinión pública más libre y reflexiva y favorezca la articulación de una dinámica social capaz de afrontar los riesgos derivados de los consumos de drogas, especialmente entre los jóvenes.

Tomando en cuenta todos los antecedentes que he mencionado antes, ¿tú entiendes algo?

Y contestando a tu tercera pregunta, desde luego I-net ha supuesto una revolución en el campo de la información y la comunicación, pero sería injusto decir que todos los medios convencionales están presididos por la desinformación. Lo que sucede es que en estos casos estamos hablando de publicaciones alternativas, minoritarias, de poca tirada…

Yerba: Pues no, no hay quien lo entienda; los medios, la Reina y demás fuerzas vivas de esta sociedad siguen interpretando el teatro del absurdo, dando la espalda a la realidad. Valientes cínicos: “… sin perjuicio del riguroso cumplimiento…”. Es para troncharse… o para llorar.

Usó: Efectivamente, cada cual interpreta su papel en esta comedia, que ya dura demasiado. Con semejantes protagonistas, repitiendo un guión mil veces gastado, no es extraño que finalmente las drogas hayan desaparecido del ranking de “problemas” de los españoles.

Yerba: Cambiando de tema, Parece que Holanda está virando poco a poco en su política liberal de no aplicación de sanciones y mantenimiento de cierto reglamento en la distribución comercial pública, para reconvertir los coffe-shops en clubs privados de consumidores, sólo para holandeses. Eso dejaría la situación parecida a la que se está dando aquí. ¿Puede ser este el modelo de normalización definitivo sin mayor ruptura con Viena, ni bombo ni platillos? ¿O por el contrario las leyes, cada vez más rigurosas, de países como Italia o Francia pueden tener mayor influencia sobre las políticas comunitarias?

Usó: Bueno, históricamente los holandeses han dado muestras de un pragmatismo fuera de lo común. Decidan lo que decidan, acabarán haciendo lo que más les convenga. Por lo demás, no sé si con el tiempo se llegará a una política de drogas comunitaria en toda Europa, que haga inviables políticas como la holandesa o la española. Espero que no, aunque quién sabe…

Yerba: El que el gobierno holandés esté dispuesto a sacrificar los ingresos del turismo cannábico. ¿Crees que es buena o mala señal para nosotros y el floreciente comercio del sector?

Usó: Ignoro si es buena o mala señal, pero si finalmente el gobierno holandés decidiera prescindir del llamado turismo cannábico ese sería un buen momento para que un país como España, cuya economía tanto depende del sector turístico, recogiera el testigo y supiera explotar el potencial despreciado por los holandeses.

Yerba: ¿Se puede explicar completamente con la actual crisis económica el despeño de la percepción de este “problema” en los barómetros, a favor de otros más lógicos como el paro, o la caída se puede confirmar desde antes?

Usó: No, porque como te decía, el desplome de las drogas en el barómetro de problemas de los españoles que elabora mensualmente el CIS es anterior al reconocimiento de la crisis económica. De todos modos hay otras lecturas sobre ese descenso del “problema de las drogas”. Algunos opinan que únicamente refleja el hecho de que la sociedad española se ha vuelto más insolidaria, más egoísta, otros creen que el descenso se debe a que la sociedad ha perdido la percepción de riesgo, o sea, el miedo a las drogas, y piensan que no sólo no ha desaparecido el “problema”, sino que ahora se le ha añadido otro. Ya ves que hay interpretaciones para todos los gustos. Es lo bonito de la sociología, que no es una ciencia exacta.

Yerba: Y que —como casi todo en esta vida— cualquiera la puede interpretar para que apoye su tesis, sea cual sea, respecto a un determinado problema, ¿verdad?

Usó: Es lo que el refranero popular conoce como “arrimar el ascua a su sardina”.

Yerba: Santiago Niño Becerra, catedrático de economía estructural, nos sorprendió hace poco con unas declaraciones a un medio cannábico en las que afirmaba que la derogación de la Ley seca tras la depresión en Estados Unidos se podría repetir con una legalización de la marihuana en unos pocos años. California, en bancarrota, parece que está barajando la posibilidad. ¿Es la Historia siempre cíclica? ¿Cuál es tu opinión como historiador sobre esta posibilidad? ¿Coincide con la del sociólogo?

Usó: Desconocía esas declaraciones, como desconozco las verdaderas intenciones del señor Schwarzenegger con respecto a la marihuana… Puede que las leyes contra la marihuana acaben derogándose como ocurrió con la Ley Seca, por qué no. A fin de cuentas el Muro de Berlín cayó de un día para otro sin que nadie fuera capaz de pronosticarlo con antelación. Quién sabe…

Yerba 100
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Yerba: Bonito paralelismo.

Usó: No se me ocurre una imagen más optimista.

Yerba: Recientemente has publicado un artículo sobre la represión policial contra consumidores y cultivadores. Aunque tu investigación abarca prensa y textos de los últimos cincuenta años. ¿Podrías hacer un pequeño balance general de la evolución de este fenómeno?

Usó: Realmente, en el artículo al que te refieres sólo hablo de la represión del cultivo. ¿Un balance general? Bueno, las primeras plantaciones descubiertas en España por la policía —concretamente una en Alcalá de Guadaira (Sevilla) y otra en Vega del Tajo (Toledo)— datan de 1954, o sea dos años antes de producirse la independencia de Marruecos. Lo cual quiere decir que, si bien es cierto que la grifa fue un hábito importado de la Zona del Protectorado español, muy pronto resultó insuficiente el material importado y hubo consumidores que intentaron garantizárselo plantando cannabis en territorio peninsular. De las declaraciones de un cultivador detenido a mediados de los 60 recogidas por la prensa se puede deducir que en aquella época ya existían algunos usos terapéuticos. La historia nos demuestra que hubo un repunte en la acción policial contra el cultivo de guerrilla durante el último lustro de la dictadura de Franco. Luego hubo unos años en que los medios de comunicación estimularon indirectamente el cultivo como gran negocio, hasta que finalmente la plantación llegó a convertirse en instrumento de reivindicación política.

Yerba: Jaja, el PNSD y los medios han ido consiguiendo justo lo contrario de los objetivos que se suponen que persiguen en cuanto a las drogas… En fin.

Usó: Sí, es una tremenda paradoja, que ya ha sido puesta evidencia en numerosas ocasiones. La prohibición triunfa y se renueva precisamente gracias a su fracaso, se nutre de él… Lo cual no quita para que los cultivadores de cannabis en España vengan sufriendo un expolio continuado desde los años 50 del siglo pasado. Y es penoso que el actual Gobierno, que tanto presume de talante social, no deje otro camino a miles de ciudadanos que la desobediencia civil.

Yerba: El pasado verano se publicó que el SUP, sindicato de la policía, debatiría en su congreso anual la inutilidad y despilfarro de recursos que supone perseguir al fumador de porros en la calle. Tú, que manejas cifras, ¿sigue creciendo la corrupción en los cuerpos de seguridad en materia de tráfico de drogas?

Usó: Atendiendo a los titulares de prensa, que es mi única fuente en este tema, yo diría que se mantiene.

Yerba: Concretamente en los últimos veinte años, ¿se observa algún cambio en los gráficos de las incautaciones o detenciones, en consonancia con las alternancias del color del gobierno?

Usó: Si he de ser sincero, no me he fijado en esos detalles.

Yerba: Hablando de colores, parece inminente un nuevo triunfo del Partido Popular (PP). ¿Crees que retomará la actitud de persecución al movimiento que demostró al final de su último mandato?

Usó: Tal y como están las cosas, no me parecería una decisión muy inteligente por su parte.

Yerba: ¿Nos contarías alguna anécdota o curiosidad de la persecución al fumador encontrada en las hemerotecas?

Usó: Bueno, en este último artículo al que nos hemos referido, menciono un caso bien curioso que se produjo en Barcelona en junio de 1984, cuando se descubrió una pequeña plantación de marihuana en el interior de la Cárcel Modelo. Y lo más insólito y a la vez revelador del caso fueron las declaraciones del director de la prisión, quien se consolaba pensando que mientras los internos responsables estuvieran pendientes de la cosecha no estarían ocupando el tiempo planeando fugas.

Yerba: Desde luego, sí que es una anécdota insólita.

Usó: Eran otros tiempos. La noción de “políticamente correcto” todavía no dominaba la escena pública.

Yerba: Antes comentabas que la Ley Corcuera parece haber sido asumida por los consumidores como un impuesto —en lo cual estoy tristemente de acuerdo contigo— y ésta es sin duda la mayor tarea pendiente en el camino de la normalización. ¿Cuál es el pasado más reciente de la actual situación de presión fiscal con multas a diestro y siniestro por consumo o tenencia? ¿Cómo eran las cosas para el fumador de la calle antes de la dichosa ley?

Usó: Antes de la aprobación de la Ley Corcuera, los consumidores de cannabis eran castigados con la Ley de Peligrosidad Social, cuyo antecedente era la de Vagos y Maleantes, y que contemplaba medidas de internamiento en psiquiátricos penitenciarios a discreción del juez. El fumador lo podía pasar realmente mal, si bien tras la muerte de Franco las cosas se relajaron.

Yerba: Este otoño ha sido aciago para nuestro movimiento por la gran pérdida que representa la marcha de Gaspar Fraga, uno de los principales estandartes del antiprohibicionismo ibérico. A nivel internacional corrió la noticia del delicado estado de salud Jack Herer.

Esta es una de las consecuencias naturales del paso de las décadas. ¿Crees que está asegurado el relevo generacional del movimiento antiprohibicionista?

Usó: Como te decía antes uno de los cambios que se ha producido durante los últimos años en el seno del movimiento antiprohibicionista ha sido la superación de una etapa que estuvo dominada por las personalidades. Naturalmente, la pérdida de Gaspar o de cualquier otro icono de la cultura antiprohibicionista va a ser muy sentida, pero nada se paralizará por su ausencia.

Yerba: Tus respuestas son reconfortantes, y dan optimismo al movimiento, me gusta que dejes abierta la puerta de la esperanza aunque no sea este tu fuerte jaja… Te lo agradezco de veras.

A nivel personal, ¿tienes algún proyecto literario en marcha? Te debe ser difícil encontrar tiempo para ello después de llevar a cabo investigaciones, colaborar con artículos en publicaciones, mantener el site Mundo Antiprohibicionista y seguir desempeñando tu trabajo como bibliotecario.

Usó: Pues no, la verdad es que no. Sigo investigando y leyendo, que es lo que más me gusta, en mis ratos libres… y poco más.

Yerba: Si quieres añadir algo más, ha sido un auténtico placer realizar esta entrevista.

Usó: No, gracias. Ya sabes que ha sido un placer compartido, que refuerza la amistad que nos profesamos desde hace ya un buen puñado de años… Y todo un honor que YERBA se haya acordado de mí con motivo de su número 100. ¡¡¡Felicidades por la celebración!!!

Juan Carlos Usó, .