Ir al contenido (pulsa Enter)

Entrevistas como entrevistado

‘Mondo Sonoro’: La aventura psiquedélica en España

Foto de Juan Carlos Usó

Sociólogo, historiador y responsable de Mundo Antiprohibicionista

por DON DISTURBIOS

Presten atención. Spanish trip (La aventura psiquedélica en España), de la Editorial La Liebre de Marzo es el nuevo libro del historiador y sociólogo Juan Carlos Usó, en el que se recoge, a modo de crónica detallada, el recorrido de las sustancias psiquedélicas en nuestro país, desde lo iniciales usos clínicos hasta los psiconautas de última generación. Un viaje en el que hallarás una ocasión excelente para desvelar más de una verdad a medias y recibir buenas dosis de información de la que, para ser francos, tan necesitados estamos.

Mondo Sonoro
Mondo Sonoro

Spanish trip: “En realidad, no hay un motivo único, sino varios: por un lado, la psiquedelia era un asunto que yo ya había investigado y del que, además, poseía conocimientos de primera mano; por otro, estaba el deseo —estimulado por algunos amigos— de dar a conocer las vicisitudes de esa aventura en nuestro entorno cultural más inmediato, especialmente a las nuevas generaciones. A principios de 1979, el novelista Mariano Antolín Rato dejó escrito que no era todavía el momento de hacer la historia del movimiento psiquedélico. Habían pasado veinte años desde entonces y pensé que era un buen momento para intentarlo”. Intento materializado a lo largo de casi trescientas páginas en las que afloran con contundencia los cambios que se producen a lo largo del siglo pasado en la legislación de dichas sustancias y en el trato que reciben por parte de los medios de comunicación y los agentes sociales, pero ¿se aventuraría el autor a hacer un pronóstico de cuál será la situación a finales del presente siglo? “Mientras haya un régimen de prohibición, persistirá el equívoco de que existen unas sustancias buenas (medicamentos) y otras malas (drogas), cuando lo que hay son usos sensatos e insensatos. No creo que los medios de comunicación convencionales vayan a dejar de alimentar esta falsa percepción”. Se puede decir más alto, pero no más claro. La hipocresía social envuelve, ahoga y somete la libertad de acceso y uso, que no abuso, de determinadas sustancias, mientras que hay otras que se recetan con especial alegría, fomentada por una industria, la farmacéutica, que mueve millones y millones. Llegados a este punto no podemos más que preguntar al autor qué fue lo que más le sorprendió a la hora de confeccionar Spanish trip. “Bueno, más que sorprente, no deja de resultar curioso que fueran los mismos psiquiatras que elogiaban las virtudes —no sólo terapéuticas— de la LSD durante los años cincuenta los que condenaran la experiencia psiquedélica apenas veinte años después”.

El libro, muy bien documentado, recoge todas éstas y más cuestiones, pero, puestos a hacer un reproche, uno —ávido de carnaza— echa en falta más experiencias psiquedélicas narradas por personajes de relevancia cultural de nuestro país. ¿Te lo planteaste o lo desestimaste porque se alejaba de los objetivos de tu trabajo? “Por una parte, la experiencia psiquedélica siempre me ha resultado pobre explicada en palabras; por otra, no pretendía ahondar en experiencias subjetivas, sino más bien escribir una crónica. Eso sí, he intentado ser muy exhaustivo en las referencias bibliográficas y hemerográficas para quien esté interesado en profundizar en los diversos aspectos tratados”.

Sin embargo, sí hay una experiencia narrada en un periódico y firmada por un entonces joven Tico Medina, que es de lo más delirante. ¿Qué me puedes decir sobre ella? “Efectivamente, Tico Medina tomó ácido y relató su experiencia en un reportaje titulado ‘Viaje al LSD’, que se publicó —fraccionado en dos entregas— en el diario Pueblo los días 16 y 17 de enero de 1968. Dicho reportaje le valió un premio a la popularidad (que recibió de manos de Manuel Aznar, abuelo del actual presidente del Gobierno). Aunque quizá lo más relevante del caso es que, treinta años después, Tico Medina todavía recordaba el calado de su iniciación lisérgica en una columna que escribió en junio de 1998 con motivo de la muerte de Carlos Castaneda”.

Durante las charlas de presentación también ha surgido el tema de la incidencia actual de otras sustancias psicoactivas como la MDMA o la ketamina. ¿Qué opinión te merecen estas sustancias y qué incidencia crees que están teniendo en la sociedad actual? “Se trata de sustancias con un potencial inmenso, todavía prácticamente por explorar. La prohibición lo impide, de la misma forma que propicia su adulteración y esos usos insensatos de los que te hablaba antes. Fíjate en lo que ha pasado recientemente en Málaga. No se me ocurre otra forma de tomar ketamina que en posición horizontal, con los ojos cerrados y en un entorno seguro. Tomarla como se está tomando, en raves y discotecas, me parece correr un riesgo innecesario”. ¡Ahí está!, se trata precisamente de no correr riesgos innecesarios. Disfrutar del viaje y evitar que se convierta en pesadilla. Naturalmente eso es algo que no está al alcance de todo el mundo y siempre ha algún insensato o neófito al que se le va la mano, pero por otro lado nadie puede negar que las drogas han dejado una huella muy importante en el acto creativo y más concretamente en la música… “La influencia de las drogas psicoactivas en el proceso creativo es indiscutible, otra cosa es que pueda llegar a reconocerse fácilmente. En el caso de las drogas heroicas tradicionales resulta complicado, porque sus efectos se camuflan en lógicas convencionales; en el caso de las drogas visionarias es más evidente. Nadie dudará, en este sentido, de una influencia psiquedélica en la trayectoria de Pau Riba, Sidonie y otros grupos”. Puedes ampliar el contenido de esta entrevista en la página web en la que está trabajando actualmente el autor, Mundo Antiprohibicionista.

Mondo Sonoro
Mondo Sonoro
Juan Carlos Usó, .