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Autores

Mariano Antolín Rato

Foto de Mariano Antolín Rato

Novelista y traductor

Informaciones vomitivas

Si uno no puede fiarse ni de los periódicos supuestamente más objetivos, ya me dirán dónde se va a enterar de las cosas que pasan lejos de su casa o de su barrio y que no le comenten los amigos que vivan por allí. Sobre todo, teniendo en cuenta cómo son las emisoras de televisión, estatales o privadas, algunas de las cuales cuentan con presentadores de arte y ensayo. Gabilondo, por ejemplo, que me produce alergia desde que en un programa de hace tiempo, cuando no daba tanta vergüenza salir en la tele, en contra de mis moderadas opiniones, afirmó que los consumidores de drogas, blandas o duras —la distinción le pertenece—, eran todos unos enfermos y debían ser tratados médicamente.

La conspiración

No es exclusivamente un fenómeno de reacción frente a las afirmaciones por parte de los poderes públicos de que existe una conspiración entre los que estamos a favor del consumo de cannabis: un asunto del que ya me he ocupado en esta página, y varias veces, creo. Pero lo cierto es que los activistas más lanzados e histéricos a favor de la legalización suelen plantear que existe una fuerza todopoderosa y maligna que explica el hecho de que todo el mundo no se haya convertido aún a su causa. Para ellos, detrás de la prohibición del cáñamo se encuentra una alianza entre las grandes empresas, la policía en sus distintas advocaciones, los que destruyen el medio ambiente, los carcas irredentos y los conservadores más cerriles. Y a veces citan que la prohibición de la marihuana tiene lugar cuando los fabricantes de fibras sintéticas hacen en la década de 1930 todo lo posible por eliminar el cultivo del cáñamo.

Tiempos tormentosos

Mariano Antolín Rato
Mariano Antolín Rato

Circulaba la historia, o leyenda, de que uno de los fundadores de Sillicon Valley fue un tipo que, viajando en ácido, vio las cosas muy claras y decidió crear la empresa más creativa, de mayor éxito y con beneficios récord del mundo. Su nombre era Myron Stolaroff, se dedicaba a la informática y contribuyó a que esa zona del norte de California conocida como Valle del Silicio esté ocupada hoy por potentados que se dedican a fabricar chips de computadora de última generación. Sin embargo, la combinación de excesiva riqueza, desmesurada ambición y un sentido de la invulnerabilidad propio de los jóvenes ha hecho que quienes lo habitan durante las horas de trabajo consuman peligrosas drogas. Son las víctimas del éxito de las empresas puntocom de las que tanto se habla últimamente. Al menos en Estados Unidos.

El mal

Mariano Antolín Rato
Mariano Antolín Rato

Es mejor tomárselo a risa, en serio; y además, qué remedio queda, ¿no? Es lo que hay y será mejor que te guste —ya nos lo decían de pequeñitos—, así que… Aunque, ¿gustar, lo que se dice gustar? Pues no.

Los psiquedélicos reconsiderados

Notas de un viajero incorregible. El LSD a los veinte años de su difusión. Historia, mitos, usos y abusos. El ácido en España.

La situación actual

La guerra de pasiones desatadas que azotó el Occidente Cristiano durante los pasados años sesenta y primeros setenta parece haberse aplacado. Era un duro combate. Entre profesionales en las publicaciones especializadas en psicología y similares. Entre ensayistas de diversas ideologías, tendencias y materias, en revistas y libros de difusión general. Entre el poder y los psiquenautas, generalmente jóvenes, en la calle.