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Autores

Juan Tomás de Salas

Foto de Juan Tomás de Salas

Periodista

Prohibido prohibir

El manifiesto de los intelectuales a favor de la legalización de la droga, publicado la semana pasada por esta revista, continúa cosechando adhesiones. No se trata ya sólo de Gabriel García Márquez, autor del texto, ni de Carlos Fuentes, Antonio Escohotado, Serrat, Bofill, Onaindía, Raimon o Savater, etc., sino que nuevos intelectuales y personalidades públicas se van sumando cada día. El debate televisivo de Jesús Hermida la semana pasada produjo un drástico cambio de opinión sobre el espinoso asunto.

Legalización de las drogas

¿Qué pasaría si, en un gesto de cordura y de coraje sin precedentes, el Gobierno español despenalizara el consumo y comercio de drogas, autorizando su venta libre en las farmacias o estancos del país? Pasarían varias cosas:

  1. De inmediato se detendría la sangría de muertos provocados por el consumo de droga, adulterada hasta el ladrillo, que es la que hoy se vende en el mercado nacional. Algún muerto habría, por sobredosis o imprudencia, pero la riada de jóvenes asesinados con porquería en sus venas se detendría de inmediato.

Las puertas del infierno

La más perniciosa estupidez del siglo XX —la prohibición por ley del consumo de drogas— está arrasando a la juventud de medio mundo, poniendo en peligro los derechos humanos, destrozando países enteros de América y corrompiendo un Estado detrás de otro. Y, todo, ¿por qué? Porque una enfermiza mentalidad puritana en Estados Unidos —los hijos de los quebrantabotellas— nos tiene a todos presa de la magmática bobería de que el Estado debe salvar al ciudadano por la fuerza de sus vicios.