Drogas y dogmas
El objetivo fundamental de la prohibición es lograr la abstinencia frente a determinadas sustancias psicoactivas y así crear una sociedad libre de drogas. Ello implica, en consecuencia, eliminar el cultivo, la producción, el procesamiento, el tráfico, la distribución, la comercialización, la financiación, la venta y el uso de un conjunto específico de sustancias psicoactivas declaradas ilegales.
Drogas ilícitas y diplomacia ciudadana
Resulta notorio que la “guerra contra las drogas” —fuertemente influida por el prohibicionismo— es costosa y contraproducente. Aunque Naciones Unidas asegure que el problema va superándose, los datos objetivos muestran que empeora. Recientemente, en marzo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) realizó un balance de la década de la lucha antinarcóticos que proclamó en 1998: al tiempo que numerosos representantes gubernamentales reafirmaban las virtudes de las políticas aplicadas, las voces de muchas Organización(es) no gubernamental(es) (ONG), expertos y movimientos sociales enfatizaron el fracaso del régimen global antidrogas vigente.